KPIs: Los instrumentos de medición de la gestión empresarial
Imagina que estás manejando un auto sin velocímetro, sin indicador de combustible, sin luces de advertencia ni GPS. Podés avanzar, pero sin saber a qué velocidad vas, cuánto combustible te queda o si el motor tiene una falla inminente, cada kilómetro que recorres se convierte en un riesgo innecesario. Podrías ir demasiado rápido, gastar más combustible del necesario o, peor aún, quedarte varado sin previo aviso.
Lo mismo ocurre en el mundo empresarial cuando una organización opera sin herramientas de medición claras. Los Indicadores Clave de Desempeño (KPIs, por sus siglas en inglés) cumplen la función de los instrumentos del tablero de un vehículo: permiten monitorear el rendimiento y tomar decisiones informadas para optimizar el funcionamiento de la empresa.
Un KPI bien definido y monitoreado permite:
✔ Detectar ineficiencias antes de que generen pérdidas.
✔ Prever problemas y riesgos operativos.
✔ Orientar las acciones estratégicas hacia los objetivos deseados.
A lo largo de este artículo exploraremos en profundidad qué son los KPIs, cómo se definen, su estructura matemática, metodologías de selección, su aplicación en distintas áreas empresariales y su integración en tableros de comando para la toma de decisiones efectiva.
Definición y estructura de un KPI
Para poder medir de manera efectiva cualquier aspecto de un negocio, no basta con recolectar datos y analizarlos sin un criterio claro. No todos los números que se generan en una empresa tienen el mismo peso, ni todas las métricas reflejan el éxito o el fracaso de una estrategia. Por eso, es clave entender qué convierte a un número en un verdadero Indicador Clave de Desempeño (KPI) y en qué se diferencia de otras métricas o indicadores generales.

¿Qué diferencia un KPI de una métrica o un indicador?
Para entender qué es un KPI, primero hay que diferenciarlo de otras formas de medición. Muchas veces se usan indistintamente términos como métrica, indicador y KPI, pero cada uno tiene una función distinta:
1️⃣ Métricas → Datos crudos sin contexto estratégico
Son simplemente valores numéricos que reflejan lo que ocurre en un proceso. Una métrica no necesariamente está alineada con un objetivo estratégico.
🔹 Ejemplo: Cantidad de visitas a una página web o el número de llamadas recibidas en un call center.
2️⃣ Indicadores → Métricas que aportan información útil
Son métricas seleccionadas para evaluar el rendimiento de un área de negocio. Nos dicen cómo está funcionando algo, pero no siempre son clave.
🔹 Ejemplo: Tasa de conversión en un e-commerce o porcentaje de clientes que regresan a comprar.
3️⃣ KPIs → Indicadores CLAVE para la toma de decisiones
Son un subconjunto de indicadores que tienen impacto directo en el negocio. Los KPIs están alineados con los objetivos estratégicos y ayudan a medir el éxito real de la empresa.
🔹 Ejemplo: Costo de adquisición de clientes (CAC) o margen de rentabilidad.
💡 Dicho de otra manera:
Todas las métricas son datos.
Algunos datos se convierten en indicadores.
Pero solo algunos indicadores son realmente CLAVE para el negocio y se convierten en KPIs.
Si una métrica no ayuda a tomar una decisión estratégica, no es un KPI.

Características esenciales de un KPI
Para que un KPI sea realmente útil, debe cumplir con ciertas condiciones básicas:
1️⃣ Relevancia → Un KPI solo es útil si está alineado con los objetivos estratégicos del negocio. Si no aporta información clave para la toma de decisiones, es solo un número más.
2️⃣ Medibilidad → Tiene que poder cuantificarse de manera objetiva, sin interpretaciones subjetivas. Esto significa que debe haber datos confiables y sistemas que permitan su medición precisa.
3️⃣ Temporalidad → Como dice David Parmenter en Key Performance Indicators: Developing, Implementing, and Using Winning KPIs (2019):
"Un KPI sin un marco de referencia temporal es solo un número más; solo adquiere valor cuando permite comparaciones con el pasado y proyecciones hacia el futuro."
Es decir, no podemos analizar un KPI sin un punto de comparación. Necesitamos saber cómo evolucionó en el tiempo para entender si estamos mejorando o empeorando.
4️⃣ Accionabilidad → Un KPI debe llevar a una acción. Si medirlo no genera ajustes en la estrategia, entonces no es realmente útil. Un buen KPI siempre tiene un propósito claro dentro del proceso de toma de decisiones.
5️⃣ Especificidad → No debe ser demasiado amplio ni ambiguo. Un KPI bien definido se enfoca en un aspecto concreto del negocio, sin dejar espacio para múltiples interpretaciones.
Componentes esenciales de un KPI
1. Nombre del indicador
Debe ser claro y representativo de lo que mide. Ejemplo: "Eficiencia de Producción" en lugar de solo "Producción"
2. Fórmula de Cálculo
La forma exacta en la que se obtiene el número. Esto garantiza uniformidad en la medición.
3. Frecuencia de Medición
¿Cada cuánto se mide? Diario, semanal, mensual… La frecuencia depende del proceso que estamos monitoreando.
4. Fuente de Datos
Especifica de dónde se obtiene la información, asegurando confiabilidad. Puede ser un ERP, CRM, encuestas, sensores, etc.
5. Meta u Objetivo
Define qué significa un buen desempeño. ¿Estamos buscando llegar al 95% de eficiencia? ¿Reducir un 10% los costos? Un KPI sin meta es solo una cifra sin contexto.
Reflexión Final antes de seguir avanzando
No toda métrica es un KPI, y no todo KPI está bien diseñado. Para que un indicador realmente aporte valor, debe tener una estructura clara, una meta definida y permitir la comparación en el tiempo.
Un KPI no es solo un número en un reporte, es una herramienta que nos dice cómo estamos y hacia dónde vamos. Sin un buen sistema de indicadores, la toma de decisiones en una empresa se vuelve reactiva en lugar de estratégica.
Ahora que tenemos clara la estructura de un KPI y su diferencia con otras métricas, podemos avanzar a entender cómo definir KPIs de manera estratégica con metodologías reconocidas.
Metodologías para la definición de KPIs

Saber qué es un KPI no es suficiente. Para que sea realmente útil, no se puede definir al azar ni basarse solo en la intuición. Si cada equipo dentro de una empresa define sus propios KPIs sin una estructura común, lo más probable es que terminen midiendo cosas irrelevantes o que cada área use criterios diferentes para evaluar el desempeño.
Por eso, es clave utilizar metodologías estructuradas que garanticen que los KPIs sean precisos, medibles y alineados con la estrategia empresarial. Algunas de estas metodologías fueron diseñadas específicamente para KPIs, mientras que otras provienen de modelos más generales de gestión y pueden adaptarse a este propósito.
Algunas metodologías han sido diseñadas directamente para la estructuración de indicadores clave de desempeño. Estas incluyen:
1️⃣ Balanced Scorecard (BSC) – Kaplan & Norton (1992)
Este modelo organiza los KPIs en cuatro perspectivas fundamentales para el éxito de una empresa:
📌 Financiera → Rentabilidad, costos operativos, ROI.
📌 Clientes → Satisfacción, retención, lealtad.
📌 Procesos internos → Eficiencia operativa, calidad, tiempos de producción.
📌 Aprendizaje y crecimiento → Formación de empleados, innovación, cultura organizacional.
¿Por qué usarlo?
Permite estructurar KPIs de manera equilibrada, asegurando que no solo se midan resultados financieros, sino también factores clave como la satisfacción del cliente y la eficiencia operativa.
2️⃣ Objectives and Key Results (OKR) – John Doerr (2018)
Esta metodología fue popularizada por Intel y Google y está enfocada en establecer objetivos ambiciosos con resultados medibles. Un OKR se estructura en:
🎯 Objetivo → Qué se quiere lograr (debe ser inspirador y claro).
📊 Resultados Clave → Cómo se medirá el éxito del objetivo.
¿Por qué usarlo?
Es ideal para empresas que buscan alineación y agilidad, permitiendo medir el impacto de cada acción dentro de la organización.
3️⃣ Hoshin Kanri – Metodología Japonesa
Este sistema de planificación estratégica busca alinear los objetivos de largo plazo con la ejecución operativa diaria, utilizando KPIs para monitorear el progreso.
¿Por qué usarlo?
Funciona bien en empresas con estructuras jerárquicas bien definidas, donde la alineación de KPIs entre distintos niveles es clave.
Metodologías generales adaptadas a la definición de KPIs
Existen otras metodologías que no fueron creadas exclusivamente para definir KPIs, pero que pueden emplearse para asegurarse de que los indicadores sean claros, medibles y estratégicos.
4️⃣ SMART (Specific, Measurable, Achievable, Relevant, Time-bound) – George T. Doran (1981)
Originalmente concebida para la formulación de objetivos, la metodología SMART permite diseñar KPIs que sean:
✔ Específicos → Definir exactamente qué se mide.
✔ Medibles → Que los datos sean cuantificables.
✔ Alcanzables → Que sean realistas en función de los recursos.
✔ Relevantes → Que estén alineados con la estrategia.
✔ Temporales → Que tengan un marco de medición en el tiempo.
¿Por qué usarlo?
Asegura que los KPIs no sean demasiado genéricos ni difíciles de medir.
5️⃣ PDCA (Plan-Do-Check-Act) – W. Edwards Deming
Este ciclo de mejora continua permite estructurar KPIs en un proceso iterativo de cuatro fases:
📌 Planificar → Definir los objetivos y KPIs para medir el éxito.
📌 Hacer → Implementar estrategias y recolectar datos.
📌 Verificar → Analizar los resultados de los KPIs.
📌 Actuar → Ajustar los procesos en función de los datos.
¿Por qué usarlo?
Permite adaptar y mejorar KPIs con el tiempo, en lugar de definirlos una sola vez y no revisarlos nunca más.
No existe una única metodología ideal para definir KPIs. La mejor opción depende del tipo de empresa, su estrategia y sus necesidades específicas. Sin embargo, hay algunos puntos clave a tener en cuenta:
✅ Si se busca un enfoque integral, el Balanced Scorecard es una opción recomendada.
✅ Si la empresa necesita agilidad y enfoque en resultados medibles, los OKRs pueden ser más efectivos.
✅ Si se quiere garantizar la claridad y medición efectiva de los KPIs, aplicar el criterio SMART ayuda a evitar ambigüedades.
✅ Si se necesita mejorar continuamente los KPIs, el ciclo PDCA es una excelente herramienta.
Elegir la metodología adecuada no solo facilita la medición, sino que asegura que los KPIs realmente aporten valor y sean útiles en la toma de decisiones empresariales.
Con esto en mente, podemos pasar a la aplicación práctica de los KPIs en distintas áreas empresariales y cómo afectan la gestión en cada sector.

KPIs en diferentes áreas empresariales
Ahora que sabemos cómo definir correctamente un KPI, es importante entender dónde y cómo se aplican. No todos los KPIs sirven para todas las áreas de una empresa. Cada sector tiene objetivos específicos, por lo que los indicadores deben adaptarse a las necesidades de cada uno.
Pensemos en una empresa como un cuerpo humano: el corazón, el cerebro y los pulmones tienen funciones distintas, pero todos deben trabajar coordinados. Lo mismo ocurre con los KPIs en cada área de la empresa: cada equipo mide cosas diferentes, pero todas contribuyen al éxito del negocio.
A continuación, exploramos cómo se aplican los KPIs en distintos departamentos y por qué cada área necesita medir indicadores específicos.
1. Dirección y Gestión Estratégica
En el nivel directivo, los KPIs tienen un propósito fundamental: proporcionar información que permita evaluar el rendimiento global de la empresa y guiar la toma de decisiones estratégicas.
A diferencia de los indicadores operativos, los KPIs de dirección suelen ser macroindicadores que consolidan información de distintas áreas para evaluar la rentabilidad, sostenibilidad y eficiencia global de la organización.
📌 Ejemplo clave → Retorno sobre la Inversión (ROI)
Mide la rentabilidad de una inversión en relación con su costo.
Se calcula con la fórmula:

💡 ¿Por qué es importante?
Porque permite determinar si los recursos están siendo utilizados de manera eficiente y si las inversiones están generando valor. Sin este indicador, la toma de decisiones financieras quedaría sujeta a percepciones subjetivas en lugar de estar respaldada por datos concretos.
2. Producción y Operaciones
En el área de producción, los KPIs se centran en medir la eficiencia, la calidad y la utilización de los recursos. A diferencia de los indicadores estratégicos, los KPIs operativos deben ser monitoreados con mayor frecuencia, ya que reflejan el desempeño diario de los procesos productivos.
📌 Ejemplo clave → Eficiencia Global del Equipo (OEE)
Mide la eficiencia global de los equipos en términos de disponibilidad, rendimiento y calidad. Su fórmula es:

💡 ¿Por qué es importante?
Porque permite detectar cuellos de botella en la producción, identificar tiempos muertos y evaluar la calidad del producto final. Su análisis ayuda a mejorar la productividad y a reducir desperdicios, alineándose con metodologías como Lean Manufacturing o Six Sigma.
3. Calidad
Los KPIs de calidad buscan garantizar que los productos o servicios cumplan con los estándares establecidos, minimizando defectos y mejorando la experiencia del cliente.
📌 Ejemplo clave → Índice de No Conformidad
Mide el porcentaje de productos que no cumplen con las especificaciones requeridas.

💡 ¿Por qué es importante?
Porque ayuda a identificar problemas en materia prima, procesos de fabricación o supervisión de estándares, permitiendo tomar medidas correctivas a tiempo.
4. Recursos Humanos
En el ámbito de recursos humanos, los KPIs ayudan a medir la satisfacción, la retención del talento y la productividad del personal.
📌 Ejemplo clave → Índice de Rotación de Personal
Mide la frecuencia con la que los empleados abandonan la organización.

💡 ¿Por qué es importante?
Porque una alta rotación puede generar costos elevados en reclutamiento y formación, además de afectar la moral del equipo. Su análisis permite identificar problemas internos como falta de motivación, problemas salariales o ausencia de oportunidades de crecimiento.
5. Marketing
En el área de marketing, los KPIs permiten evaluar la efectividad de las campañas publicitarias, la atracción de clientes y el retorno de las estrategias comerciales.
📌 Ejemplo clave → Costo de Adquisición de Cliente (CAC)
Mide cuánto cuesta conseguir un nuevo cliente.

💡 ¿Por qué es importante?
Porque ayuda a determinar si la estrategia comercial es rentable o si se están gastando demasiados recursos para atraer clientes.
Claves para aplicar KPIs en cualquier área empresarial
✅ Elegir KPIs alineados con los objetivos estratégicos de cada sector.
✅ Definir metas realistas para cada indicador.
✅ Monitorear los KPIs con la frecuencia adecuada para cada área.
✅ Usar herramientas de visualización de datos para interpretar mejor los resultados.
✅ Tomar decisiones basadas en los datos y no solo en percepciones.

Cada área de una empresa necesita KPIs específicos que reflejen sus objetivos y desafíos particulares.
Mientras que en dirección los KPIs se enfocan en la rentabilidad y la sostenibilidad del negocio, en producción se centran en la eficiencia operativa, en calidad en la reducción de defectos, en recursos humanos en la gestión del talento, en marketing en la adquisición y retención de clientes y en finanzas en el control de costos y rentabilidad.
Con una estructura clara de medición, las empresas pueden anticipar tendencias y optimizar el futuro de su gestión.
Integración de KPIs, Análisis Estadístico y Tableros de Mando
Medir KPIs es solo el primer paso. El verdadero valor de estos indicadores radica en su interpretación y presentación efectiva, permitiendo a las empresas tomar decisiones estratégicas basadas en datos reales.
Un KPI sin análisis estadístico es solo un número, y un KPI sin una presentación clara en un tablero de mando es solo un dato suelto. Para que la información tenga impacto real, debe presentarse de manera comprensible y accionable.
En esta sección, exploraremos cómo el análisis estadístico permite extraer información valiosa de los KPIs y cómo los tableros de mando facilitan la visualización e interpretación de estos datos en la gestión empresarial.
📍1. El análisis estadístico como base para interpretar KPIs
No basta con medir KPIs, hay que analizarlos para que realmente sean útiles en la toma de decisiones. A través de herramientas estadísticas, podemos:
✅ Detectar tendencias y variaciones en el tiempo.
✅ Comparar el desempeño real con las metas establecidas.
✅ Identificar correlaciones entre diferentes KPIs.
✅ Reducir la incertidumbre en la toma de decisiones.
Los métodos estadísticos más utilizados para analizar KPIs incluyen:
🔹 Análisis de Distribución y Variabilidad
Nos permite entender cómo se comportan los datos y qué tan estables son los indicadores.
Herramientas clave:
✔ Histogramas → Para visualizar la distribución de valores de un KPI.
✔ Boxplots → Para detectar valores atípicos que podrían indicar anomalías.
✔ Desviación estándar → Para medir la estabilidad de un KPI en el tiempo.
Ejemplo aplicado:
Si el KPI de satisfacción del cliente tiene una desviación estándar alta, significa que la experiencia del cliente es inconsistente. Esto sugiere que hay días en los que el servicio es excelente y otros en los que no, lo que puede afectar la fidelidad del cliente.
🔹 Análisis de Tendencias y Predicciones
Para que un KPI sea útil, no basta con ver su valor actual, es clave entender su evolución y predecir su comportamiento futuro.
Herramientas clave:
✔ Promedios móviles → Para suavizar fluctuaciones y destacar tendencias.
✔ Modelos de regresión → Para proyectar el impacto de diferentes variables sobre el KPI.
✔ Análisis de series temporales (ARIMA, Holt-Winters) → Para predecir tendencias futuras basadas en datos históricos.
Ejemplo aplicado:
Si un KPI de ventas muestra una tendencia decreciente en los últimos seis meses, podemos anticipar problemas en la estrategia comercial antes de que se conviertan en una crisis.
🔹 Análisis de Correlación y Causalidad
El análisis de correlación nos ayuda a detectar relaciones entre diferentes KPIs, lo que permite entender qué factores influyen en el desempeño de un área del negocio.
Herramientas clave:
✔ Coeficiente de correlación de Pearson → Mide la relación entre dos KPIs.
✔ Mapas de calor de correlación → Para visualizar de manera rápida las relaciones entre múltiples KPIs.
✔ Regresión múltiple → Para identificar si un KPI tiene un impacto real en otro.
Ejemplo aplicado:
Si un aumento en la rotación de empleados tiene una correlación negativa con la satisfacción del cliente, podemos inferir que la alta rotación impacta en la calidad del servicio.
📍 2. La importancia de la calidad del dato en el análisis de KPIs
Un KPI solo es tan bueno como los datos que lo alimentan. Si la información utilizada para calcular un KPI es incorrecta, incompleta o desactualizada, las decisiones basadas en él serán erróneas.
🔹 Problemas comunes en los datos de KPIs:
❌ Datos desactualizados o inconsistentes.
❌ Errores humanos en la carga de datos.
❌ Falta de unificación en las fuentes de información.
Solución → Gobernanza de Datos
Para garantizar que los KPIs reflejen la realidad del negocio, es clave implementar un control riguroso de la calidad del dato, asegurando que:
✅ Los datos sean confiables y verificables.
✅ Se utilicen fuentes unificadas (ERP, CRM, BI).
✅ Exista un proceso de validación y auditoría de la información.
Herramientas útiles:
✔ Data cleansing con SQL o Python (pandas).
✔ Sistemas de calidad de datos en Business Intelligence (BI).
📍 3. Tableros de mando: La clave para visualizar KPIs de manera efectiva
Los tableros de mando (dashboards) son el puente entre la medición de KPIs y la toma de decisiones.
¿Por qué son importantes?
📊 Permiten visualizar los KPIs en tiempo real.
📊 Facilitan la comparación de indicadores de diferentes áreas.
📊 Proporcionan alertas ante desviaciones significativas.
📊 Integran datos de múltiples fuentes en un solo lugar.
🔹 Herramientas más utilizadas para visualizar KPIs
1️⃣ Power BI (Microsoft) → Excelente para integración con ERP y análisis detallado de datos.
2️⃣ Tableau → Potente en visualización gráfica e interacción con grandes volúmenes de datos.
3️⃣ Google Data Studio → Opción gratuita y flexible para integrar múltiples fuentes de datos.
Ejemplo aplicado:
Si un CEO necesita ver el rendimiento financiero, de ventas y satisfacción del cliente en un solo lugar, un tablero de mando bien diseñado le permitirá tomar decisiones en minutos, en lugar de esperar informes manuales de cada departamento.

De la medición a la toma de decisiones basada en datos
✅ El análisis estadístico permite interpretar KPIs de manera profunda y detectar patrones clave.
✅ Tener datos limpios y bien estructurados es fundamental para obtener KPIs confiables.
✅ Los tableros de mando facilitan la visualización y el monitoreo de KPIs en tiempo real.
✅ El uso de herramientas como Power BI y Tableau potencia la toma de decisiones basada en datos.
Un KPI sin análisis es solo un número, y un KPI sin una presentación clara en un tablero de mando es solo un dato suelto. La combinación de buen análisis, datos de calidad y herramientas de visualización es la clave para convertir los KPIs en una verdadera ventaja competitiva.
Evaluación del Valor de un KPI en la Organización
Medir un KPI sin evaluar su impacto real es como revisar el velocímetro de un auto sin saber si el motor está funcionando bien. No todos los KPIs aportan el mismo valor, y no todos los indicadores que medimos realmente generan un impacto en la toma de decisiones.
Para que un KPI sea útil, debe cumplir con dos funciones clave:
✅ Ayudar a entender el rendimiento actual de la empresa o proceso.
✅ Guiar la toma de decisiones estratégicas para optimizar el futuro.
Cómo saber si un KPI es realmente útil
No todos los KPIs son igual de relevantes. Para evaluar si un KPI aporta valor real a la organización, es clave analizarlo bajo estos criterios:
🔹 ¿Está alineado con los objetivos estratégicos?
Si un KPI no mide algo relevante para la estrategia del negocio, es solo una métrica más. Un KPI útil debe estar conectado a los objetivos globales de la empresa.
🔹 ¿Genera información accionable?
Si al analizar un KPI no se puede tomar ninguna decisión concreta, entonces no está aportando valor real.
🔹 ¿Es fácil de entender y comunicar?
Un KPI debe ser claro y comprensible para todos los niveles de la empresa. Si requiere demasiada interpretación, puede ser confuso en la toma de decisiones.
🔹 ¿Tiene un punto de comparación?
Un KPI sin referencia es solo un número. Para ser útil, debe compararse con:
✔ Un histórico de desempeño.
✔ Un objetivo o meta específica.
✔ Un benchmark del sector.
Si medimos la "Tasa de Conversión en Ventas" y vemos que es del 3%, ¿es bueno o malo? Sin contexto, el número no dice nada. Pero si sabemos que el año pasado era 2.5% y que la meta es 4%, entendemos que hay una mejora, pero todavía falta para el objetivo.
Cómo mejorar el impacto de un KPI en la organización
Para que un KPI genere un impacto real en la empresa, es clave que:
✅ Se monitoree en tiempo real. Un KPI que solo se revisa cada seis meses pierde su valor operativo.
✅ Se comparta con las personas adecuadas. Un buen KPI debe ser visible para los equipos que pueden actuar sobre él.
✅ Se ajuste periódicamente. La relevancia de un KPI cambia con el tiempo. Si un KPI deja de aportar valor, es mejor actualizarlo o reemplazarlo.
✅ Se combine con otros KPIs estratégicos. Un solo KPI no suele contar toda la historia. La combinación de KPIs relacionados da una imagen más completa del negocio.
Si queremos medir la satisfacción del cliente, un solo KPI no es suficiente. Debemos complementarlo con:
✔ Tasa de Retención de Clientes.
✔ Tiempo de Respuesta en Atención al Cliente.
✔ Net Promoter Score (NPS).
Al analizar estos indicadores juntos, obtenemos un panorama más preciso sobre la experiencia del cliente.
De la Medición a la Acción
Los KPIs no son solo números en un informe. Son herramientas poderosas que nos permiten tomar mejores decisiones y mejorar el rendimiento de la empresa.
A lo largo de este artículo, exploramos cómo definir KPIs de manera estratégica, aplicarlos en distintas áreas, analizarlos con herramientas estadísticas y tableros de mando, y evaluar su impacto en la organización.
La clave para un buen uso de los KPIs no es solo medirlos, sino entenderlos, analizarlos y usarlos para tomar decisiones inteligentes.
Call to Action
💬 ¿Usás KPIs en tu empresa o equipo? ¿Cuáles te han resultado más útiles y cuáles no han funcionado como esperabas?
Compartí tu experiencia en los comentarios y sigamos la conversación.
¡Los KPIs son una herramienta poderosa, pero su éxito depende de cómo los usemos!.
Si te pareció útil este artículo, compartilo con tu equipo o red profesional para que más personas puedan optimizar la forma en que miden y gestionan el desempeño.
Gracias
Lic. Chacón, Juan